Peronismo versus escritores: entre el amor y el espanto
Iván de la Torre
Roberto Arlt: ver el futuro asusta
Arlt ha tenido una virtud... hubo un momento en que Arlt anticipa todo. Y eso generalmente es un trabajo de adivinos y pitonisos.
-Osvaldo Soriano-Si bien murió en 1942, Roberto Arlt con su novela Los siete Locos (1929), hace un fresco de la Argentina que vendrá, prediciendo a partir de lo que conoce e imaginando el resto con su infalible olfato. Así lo reconocerá el periodista Jacobo Timerman en su libro Preso sin nombre, celda sin número: "[sobre Argentina] de pronto todos los conocimientos y exploraciones de su historia y de su presente, todas las predicciones sobre su futuro, se aclaran en un libro relativamente breve, una extraña novela de fines de la década del 20, de Roberto Arlt, titulada Los siete locos".
El personaje mas popular de la novela es el Astrólogo, un pillo (si usáramos palabras de Arlt) que quiere "organizar una sociedad secreta que no tan sólo propague mis ideas, sino que sea una escuela de futuros reyes de hombres... Nuestra sociedad se basara en un principio mas sólido y moderno: el industrialismo, es decir la logia tendrá un elemento de fantasía y otro elemento positivo: la industria que dará como consecuencia: el oro. El dinero será la soldadura y el lastre que dará a las ideas el peso y la violencia necesaria para arrastrar a los hombres." El elemento de fantasía funciona como una mentira metafísica que permite al Astrólogo adaptar su discurso a las creencias de su interlocutor, para convencerlo y utilizarlo:
"Cuando converse con un proletario seré rojo. Ahora, converso con usted y a usted le digo: Mi sociedad esta inspirada en aquella, que, a principios del siglo noveno, organizo un bandido, Abdala-Ben Maimún. Maimún quiso fusionar a los librepensadores, aristócratas y creyentes de dos razas tan distintas como la persa y la árabe en una secta que implanto diversos grados de iniciación y misterios. Mentían descaradamente a todo el mundo. A los judíos le prometían la llegada del Mesías, a los cristianos la de Paracleto, a los musulmanes la del Mahdi... de tal manera que una turba de gente de las más distintas opiniones, situación social y creencias trabajaban en pro de una obra cuyo verdadero fin era conocido por muy pocos."
A partir este párrafo puede intentar entenderse como en el peronismo de los 60 y 70 convivían elementos de la extrema derecha (Ottalagano, Osinde) con elementos de la extrema izquierda (Quieto, Firmenich).
Mas adelante, el Astrólogo habla sobre otro elemento a tener en cuenta para lograr el poder. Un elemento que tendrá vital importancia en el regreso de Perón a la Argentina: "Nos dirigiremos en especial a las juventudes, porque son más estúpidas y entusiastas. Les prometeremos el imperio del mundo y del amor. "
La relación de Perón con los jovenes, especialmente con los que integraban los Montoneros, le dio el poder que necesitaba para contrarrestar a los influyentes dirigentes sindicales; lo cual no impediría que los echara de la plaza en 1973, cuando ya habían servido a sus fines y se habían convertido de los "gloriosos muchachos" en los "estúpidos imberbes".
Los propios montoneros aparecen reflejados elipticamente en el texto de Arlt: su primer acción, la que les los hace conocidos, es el secuestro y asesinato de Aramburu (que copia en cierta medida el de la novela, donde secuestran y simulan matar al primo de Erdosain) y que plantea una premisa nietzcheana que sobrevolara siempre a la organización: ser a través de un crimen. En La novela de Perón (1985) de Tomas Eloy Martínez, un personaje explicara claramente cual era la importancia de ese primer gesto que es matar a Aramburu:
"Necesitábamos sobrevivir -dice Nun- y por lo tanto necesitábamos que muriera un enemigo. Cuanto mas imponente fuese ese sacrificio, tanto mayor seria nuestra existencia." Los montoneros también repiten el esquema planteado por el Astrólogo según el cual cada nivel de su secta tendrá distintos niveles de iniciación y creencias; como aclara Giussani en su libro Montoneros: la soberbia armada: "Habia cierto pitagorismo en este aparato, cuya naturaleza era bastante parecida a las antiguas ordenes misteriosa con sus sucesivos niveles de iniciación. Se trataba de una sociedad organizada en círculos concéntricos con distintos grados de acceso a la cumbre. Hasta parecía por momentos que habia una ideología para cada circulo"
De esta manera, sin conocerlo, Arlt describirá buena parte del funcionamiento del peronismo durante los 60 y 70, incluidas las maniobras de Perón para integrar a su movimiento a corrientes adversas y la organización juvenil mas importante de esa década.
Encontrado en: http://www.lainsignia.org/2001/febrero/cul_011.htm