29 Feria internacional del libro en Buenos Aires: Exposición de Sylvia Saitta.

Encuentro Nacional “La Argentina en el espejo de sus libros”.

Tema: La realidad y los mitos.

Los siete locos de Roberto Arlt


Corresponsal: Clara Mengolini

claramengo@arnet.com.ar

Fue en la sala “Jorge Luis Borges”, en donde estudiantes, profesores y críticos lectores, con cautelosa atención  escucharon a una de las figuras femeninas más comprometidas e inteligentes de la literatura argentina, Sylvia Saitta. En esta oportunidad expuso un rico, polifacético y condensado trabajo acerca de Los siete locos, destacada obra de Roberto Arlt.

He aquí algunos fragmentos de su admirable labor:

 

Los siete locos habla de un mundo que ha perdido su fe y que por lo tanto ha perdido el sentido de sus actos. De una sociedad que ha perdido sus valores y sus creencias. Habla también del desencanto de una sociedad ante las formas democráticas de gobierno (...)

Esto se lee en relación con las circunstancias históricas de la época en la que la novela fue escrita y es evidente que las características de los personajes están estrechamente ligadas al momento particular de la historia argentina (...) Los meses previos a la segunda presidencia de Yrigoyen fueron meses muy conflictivos, meses en los cuales se consolida una alianza entre los sectores conservadores y un sector del radicalismo que busca evitar la llegada de Yrigoyen a la presidencia.  Esta alianza presiona y como último recurso apela al ejército.

En estos comienzos es cuando Arlt empieza a escribir la novela y es en estos momentos cuando se corre el rumor de que Juan Agustín B. Justo, ministro de guerra, conspiraba para instaurar una dictadura militar. Juan B. Justo escribe una carta a La Nación en la que desmiente el fantasma de la dictadura. Finalmente hay elecciones e Yrigoyen asume la presidencia en octubre de 1928.

Los diarios subrayan la existencia de un escenario institucional amenazado no por una dictadura militar, sino por una dictadura yrigoyenista. Arlt entonces termina de escribir Los siete locos  en este momento de importantísima confrontación política. Y es allí en donde estas condiciones sociales y políticas están entretejidas en la acción de la novela y  presuponen el clima de la novela, pero no aparecen representadas como realistas de la novela. Se podría decir que Arlt capta mejor que nadie una sociedad al borde del estallido y es por eso quizás, entre muchas razones, que la novela alcanza niveles de recepción muy altos. Al año siguiente, después del golpe de estado de 1930, se lanza la segunda edición y en marzo de 1931, bajo la dictadura de Uriburu, se publica la tercera edición. Es en esta tercera edición Arlt aclara en una perturbadora nota: “Esta novela fue escrita en 1928 y 1929 y editada en el mes de octubre de 1929.”

No sería irrisorio creer que las manifestaciones del mayor han sido sugeridas por el movimiento revolucionario de los años 30. Indudablemente resulta curioso que las declaraciones de la revolución del 6 de septiembre, coincidan con tanta exactitud con aquellas que hace el mayor y cuyo desarrollo confirman los sucesos acaecidos después del 6 de septiembre.

Arlt entonces agrega esta nota después de la incorporación de un militar, el mayor, en la sociedad secreta liderada por el astrólogo. Es decir, esta nota aparece en el texto en el momento en el que el mayor afirma la posibilidad de infiltrarse en el ejército por estar minado de oficiales descontentos que descreen de las teorías democráticas y del parlamento. El mayor en su discurso postula la posibilidad de una dictadura, porque el ejército se considera un estado superior dentro de una sociedad inferior representada por políticos ignorantes y mentirosos. Su propuesta entonces es generar un clima de desestabilización social a través de atentados y bombas que instauren en el país una inquietud revolucionaria. La pregunta que uno podría hacerse es por qué Arlt introduce esta nota de autor en marzo del 31, cuando todo lector sabía que se trataba de una tercera edición. ¿Por qué esta necesidad de aclarar fechas y de dar precisiones sobre los tiempos reales de la escritura de Los siete locos ? Se podrían pensar varias respuestas. La más obvia y la más verosímil es que Arlt busca de alguna manera evitar la censura en un momento en el cual el gobierno de Uriburu estaba censurando todos los medios. Esta podría ser una explicación. Otra respuesta es que por medio de esta nota, Arlt adjudica a su literatura la capacidad de decir y de profundizar el futuro. Arlt convierte en profética su táctica literaria. Sin embargo, creo que a la luz de los discursos políticos y sociales que efectivamente estaban circulando en la sociedad argentina en el momento en que Arlt escribe su libro, más que profética, uno podría pensar esta novela como una caja de resonancias, de discursos realmente existentes. Arlt al incorporar esta nota, busca más bien inscribir las palabras del mayor en el marco del golpe de 1930. Arlt actualiza los contenidos ideológicos de su novela en el momento de reedición de la novela, pero paradójicamente genera el efecto contrario de lo que su literatura busca. Porque al señalar que las declaraciones de los golpistas del 30 coinciden con las palabras del mayor, Arlt convierte los delirios de un loco o de un impostor ( porque al final nunca se sabe si el mayor es un capitán en serio o un impostor) convierte estas palabras en un discurso realístico. Al actualizar el discurso, incorpora un discurso realmente existente. Es por eso que quizás el mayor desaparece como personaje en la segunda parte Los lanzallamas.

Para Arlt, los personajes realistas son poco interesantes  y el discurso del mayor ha dejado de ser el discurso de un alienado para convertirse en el discurso mimético de un militar. Si bien Arlt nunca creyó en las promesas de la democracia representativa del régimen capitalista, también es cierto que la llamada Revolución de 1930, fue en palabras de Arlt, una revolución sin ser revolución.”