El literato promociona su poemario y reconoce sus deudas
Roberto Bolaño: "Le debo a Parra toda mi obra literaria"Con la antología Los Perros Románticos bajo el brazo, el narrador chileno anuncia la publicación de un volumen de cuentos y una nueva novela.
Andrés Gómez
Bolaño no para. El '99 publicó Los Detectives Salvajes, Amuleto y Monsieur Pain, tres novelas de diverso aliento que lograron amplio eco en la crítica hispanoamericana. Ya tiene casi listo un volumen de cuentos,Los Sabios de Sodoma, y anuncia otro relato largo, Tormenta de Mierda,que aparecerían en el curso del año. Sin embargo, en esta nueva visita a Santiago viene luciendo su perfil de poeta, que el lector podrá conocer en Los Perros Románticos, antología de su producción de 1978 a 1998.
"Nunca he dejado de escribir poesía. Lo que pasa es que cada día escribo menos poesía por razones obvísimas: el dinero lo gano con la prosa",expresa.
Tras la polémica que protagonizó a fines del '99 con algunos escritores chilenos, Roberto Bolaño está en Santiago para recoger el premio que el Consejo Nacional del Libro le concedió a Los Detectives Salvajes. "Me pareció entretenido y divertido; me preocuparía si esas descalificaciones se convirtieran en puñetazos", dice a propósito de ese pasaje.
A pesar de que Los Perros Románticos, editado por Lumen, aún no llega a Chile, su autor trajo desde España, donde reside, un ejemplar para el poeta que es su mayor influencia: "Le debo a (Nicanor) Parra no sólo mi poesía; le debo a Parra toda mi obra literaria. Me ha enseñado mucho, me ha enseñado a reírme, a tomar la literatura con sentido del humor. Si no hubiera leído a Parra, probablemente no habría llegado a leer a Lawrence Stern. Y ya para finalizar, Parra es como mi atadura telúrica literaria a Chile. Cuando leo a Parra estoy leyendo también, además de estar leyendo al mejor poeta en español vivo, a un compatriota y me recuerda cosas de mi infancia, de mi adolescencia".
Pero no sólo eso, Bolaño es un convencido de que el antipoeta debería recibir el premio de la Academia Sueca: "Si hay un escritor en lengua española que merece el Nobel es Parra. Porque es el mejor". En todo caso,el narrador malhablado de Los Detectives Salvajes no se ahorró elogios para la poesía chilena (ver nota aparte).
Luego de esta obra poética, Bolaño regresa a la prosa, con el volumen de cuentos y con Tormenta de Mierda, título que no le ha gustado a Jorge Herralde, su editor. "Es una novela chilena, muy rara", dice. "Transcurre desde 1950 hasta el año 2000. Son 50 años en cien páginas y transcurre sólo en Chile".
Adelanta que está narrada en primera persona, por un personaje moribundo,que a través del recuerdo vuelve al pasado. Afirma que es lo mejor que ha escrito, aunque debe sortear la oposición del editor con el título. "Es muy difícil que una señora vaya a una librería y diga deme Tormenta de Mierda", explica al tiempo que asegura que no piensa transar.
La falta de una nueva crítica
Como para insistir en su oficio poético, una de las actividades que Bolaño cumplirá en Santiago es la presentación de la revista de poesía 101 Matadero, que dirigen Sergio Parra y Milton Aguilar, el sábado en La Boheme. En su opinión, el género tiene en el país un gran nivel: "Está Nicanor Parra y está vivo, o sea, mejor poesía no puede haber. Más allá está Gonzalo Rojas, que es un gran poeta; Armando Uribe Arce, otro gran poeta. Chile tiene grandes poetas", asegura, sin dejar de mencionar a Raúl Zurita, Diego Maquieira y Gonzalo Millán.Esa salud, sin embargo, no la observa en la prosa. "Acá más que polémicas lo que es necesario es que se dinamice la crítica literaria. Toda la literatura chilena que se hace, lo que necesita es una estrcutura de crítica literaria que la clarifique, que la encuadre en un cierto canon o en varios canones", sostiene.
"Chile no va a ser jamás una potencia atómica -prosigue-, pero lo que puede llegar a ser es una potencia cultural y para eso hay que empezar por el principio, con un cierto orden. Aquí la primera vez que llegué me encontré a vanguardistas que parecían recién salidos de una galería de Nueva York y lo único que realmente eran, era personas ridiculísimas o escritores que se creen el no va más y que no hacen literatura, que son vendedores de libros. Y luego una recepción de la literatura por parte de la gente basada en el éxito, como si solamente aquel que tiene éxito, el que vende, es el único que importa y eso no es así. Por eso digo que hace falta crítica".
A nivel latinoamericano, sin embargo, Bolaño cree que hay una cierta renovación narrativa: "Después del boom hay un territorio yermo, en el postboom no había nada bueno. Ahora aparecen autores que se pueden emparentar en calidad con los del boom: Rey Rozas, Juan Villorro o César Aria. No sé hasta qué punto hay nexos de unión; está surgiendo una nueva literatura pero no hay una nueva crítica".
Aunque aún no lee Viaje Literario por América Latina, del italiano Veranini, que ha llamado la atención de la prensa en España, cree que "es un libro interesantísimo, dice que García Márquez es un autor acabado hace 20 años. Creo que dará mucho que hablar".
"Después del caso Eliancito, es posible que García Márquez esté dando sus últimos suspiros", piensa Bolaño. "Pero es algo normal; tiene más de 70 años. Lo último que leí de García Márquez es realmente muy malo (Noticias de un Secuestro). Es un libro donde lo único que se ve es el fervoroso deseo de García Márquez por estar cerca del poder".
Ahora está leyendo La Fiesta del Chivo, de Vargas Llosa: "Está muy lejos del gran Vargas Llosa pero nadie le va a pedir a García Márquez o a Vargas Llosa que vuelvan a escribir Cien años de Soledad o Conversación en la Catedral. Esos libros se hacen una sola vez".
Encontrado en: http://www.tercera.cl/diario/2000/04/14/t-14.50.3a.CUL.BOLANIO.html