Roberto Bolaño: «Mi cocina literaria es a menudo una pieza vacía, sin ventanas»El escritor chileno desvela las claves de su creación en una conferencia en el Aula de SUR
RAFAEL CORTÉS MÁLAGA
El escritor chileno Roberto Bolaño ofreció anoche una conferencia en el Aula de Cultura de SUR en la que, bajo el título 'La literatura y la cocina', desveló algunas de las claves de su creación literaria. El autor de 'Los detectives salvajes' explicó que para él su 'cocina literaria' «es a menudo una pieza vacía, en la que a veces no hay ni ventanas».
Roberto Bolaño se valió del término 'cocina literaria', que los argentinos utilizan para referirse a todo el proceso que rodea la elaboración y comercialización de un libro, para argumentar su particular punto de vista del proceso creativo. El autor indicó que «a veces, cuando soy víctima de ataques de optimismo, mi cocina literaria se convierte en un castillo medieval y metido en estos trances, hago lo que hace toda la gente: pierdo el equilibrio y pienso que soy inmortal, pero no inmortal literariamente, sino literalmente, como los niños y los perros».
Sin embargo, para Bolaño, esos ataques de optimismo tienen siempre un final «y cuando se acaba la cocina literaria, sólo quedo yo, desvaneciente». La cocina literaria es, a su entender, «una cuestión de gusto, un campo en el que la moral, la ética y la memoria juegan; la audacia y el valor participan, el talento no participa y el sufrimiento, el dolor y la muerte lo hacen, pero con la condición de que jueguen riéndose».
Haciendo uso de un lenguaje eminentemente poético y cargado de metáforas, el autor consideró que la literatura, que en todo momento identificó con la vida, «es una larga lucha de redundancia en redundancia, hasta llegar a una redundancia final» y concluyó que más importante que la cocina literaria es la biblioteca literaria. En cuanto a la identificación entre literatura y vida, Bolaño se mostró convencido de que en literatura vale todo, «pero según la forma que se use y según el momento, como todo en la vida».
El escritor chileno afincado en España defendió a la poesía frente a la narrativa y recordó que nunca le atemorizó la narrativa, «aunque cuando escribía poesía, la narrativa me parecía una ordinariez, algo para ganar dinero». Bolaño matizó su aseveración al señalar que «evidentemente hay prosa que no es ordinaria, pero delante de la maravilla que es un poema, es difícil pasar a la prosa».
Sobre la literatura hispanoamericana, dijo que nunca se ha planteado una diferenciación entre las literaturas que se hacen en español, aunque admitió que existen diferencias entre los autores de distintos países.
El escritor fue presentado por el director del Aula de Cultura de SUR, Juan Antonio Vigar, que presentó a Bolaño como «uno de los escritores latinoamericanos más interesantes de la década de los noventa».
El Sur, 19 de octubre de 2001
Encontrado en: http://servicios.diariosur.es/pg011019/suscr/aldia05.htm