Qué Pasa, 2 de julio de 2000

Libros: la mentira de lo real

Camilo Marks

 

Roberto Bolaño (Foto: Copesa)

MONSIEUR PAIN

Roberto Bolaño. Anagrama, 171 páginas.

El protagonista de la novela asiste a los últimos días del poeta César Vallejo en París y se involucra en una descomunal intriga relacionada con la familia Curie.

Roberto Bolaño nació en Santiago, en 1953, y ha desarrollado su carrera literaria en México y España. Novela de juventud, Monsieur Pain anuncia los logros que alcanzaría el autor.

 

Sin ninguna duda, Roberto Bolaño es hoy el escritor chileno de mayor nivel entre todos aquellos connacionales que publican en el extranjero. Hay otros más famosos y que venden mucho más, participando también, de modo más activo, en los circuitos turísticos y sociales impulsados por las máquinas publicitarias que ahora rigen el gusto del público lector. Pero la calidad de Bolaño es incuestionable. Basta con leer cualquiera de sus textos para percibir, asimismo, que estamos en presencia de un fabulador auténticamente peculiar, con una cultura extraordinaria y dotado de una capacidad idiomática poco común en el medio narrativo hispánico. Es inevitable que estas características sobresalgan en sus últimas obras, tales como La literatura nazi en América, Estrella distante, Amuleto, la colección de cuentos Llamadas telefónicas y, sobre todo, la formidable novela Los detectives salvajes.

Pero la carrera en las letras de Bolaño abarca, por lo menos, dos décadas y hay muchos títulos suyos aún desconocidos entre nosotros, especialmente los referidos a su extensa y, al parecer, valiosa producción poética. Este creador de ficciones ha escrito sin parar y ha obtenido decenas de premios ignotos en España, hasta el punto en que el tema de los concursos literarios constituye la materia de ciertos cuentos que últimamente ha publicado. En otras palabras, la maestría narrativa de los libros que nos han llegado es fruto de un prolongado trabajo, aunque, afortunadamente, dichas obras continúan conservando la naturalidad y la espontaneidad de las buenas historias.

Monsieur Pain data de comienzos de los años 80 y el propio autor nos revela que con este relato ganó apreciables sumas de dinero en sendos certámenes novelescos. La idea de reeditarlo es feliz, porque en él ya se advierten rasgos que predominarán en la producción futura de Bolaño: un estilo seguro, elegante y desenvuelto, una estética de lo singular y lo excéntrico, a veces lindante en el rebuscamiento, una exploración de vidas y mundos excepcionales, inusitados y un cultivo deliberado de paralelismos incongruentes en las aventuras de seres transitando a través del peregrinaje absurdo que suele ser la existencia humana.

El protagonista de Monsieur Pain, quien practica el mesmerismo, la acupuntura, la comunicación mediúmnica y otras formas de medicina alternativa, asiste casualmente a los últimos días del poeta César Vallejo, cuando yace desahuciado en un hospital de París. Con posterioridad, toma conocimiento de una turbia intriga relacionada con la familia Curie, la cual arrojaría una luz diversa acerca de los grandes descubrimientos científicos que ellos hicieron posible. Los demás personajes de la curiosa trama, donde los hechos reales son desdibujados según quién los ve, aportan un espectral clima a la época recreada, esto es, la Francia de 1938.

Esta novela no está entre lo mejor de Bolaño y el desaliño sofisticado, la prosa un poco esforzada y el lenguaje un tanto incierto conspiran contra su desarrollo. Sin embargo, en ningún momento aburre y no decae ni siquiera al final, con el innecesario epílogo de biografías adjuntas, tan caras al escritor. Divertida, disparatada, cosmopolita y a veces notable, Monsieur Pain anuncia los estupendos logros que su autor alcanzaría. qp

 

Encontrado en: http://www.quepasa.cl/revista/2000/07/02/t-02.07.QP.SOC.GUIALIBRO.html