Daniel Maldonado

 

Daniel Maldonado (1978) vive en el norte de México, en la ciudad de Torreón (estado de Coahuila). Tiene un libro de poemas publicado y escribe en revistas y periódicos locales.  Los siguientes poemas pertenecen a su  libro Los otros males.

 

En la ebriedad de la noche

 

En noches de amarga, nimia sobriedad

en las que punza el sonido y va vertiéndose el absurdo

deseamos

Somos el aturdido sonar del canto

la vista presta a la conquista

una solitude inexorable

Somos los testigos de la ruina

de la canción de Eros    el despertar de Mammon

del hambre que cobija los sucesos

en la huida presta de la soledad

Presos como ciegos que en el humo se recrean

vamos escribiendo estas letras

vida  castigo  bebida

 

Qué se ha dicho de la noche

que los hombres desconozcan

 

     *

 

2:35 a.m.

 

El sueño ausente ríe su burla

dejo a la vigilia ser mi guía

en el camino ebrio de mi balanza

Estoy dilucidando entre las tardes

su condena y mi destierro

La noche es la hija de la pena

la madre del placer perpetuo

el lugar común a nuestra muerte

y la enumeración del sueño

 

Me he puesto   pues

a divagar

tendido sobre el cráter de los ciegos

supongo que el desvelo releva los pasajes

trastoca los ensueños en forma que repite y encadena

al noctámbulo gozo

 

Vuelvo a suponer

que los ritmos se delatan

que el pulso solo es un celo engullido en los antiguos

caballos caballeros

Soy solo una idea

de esta tinta que divaga

mientras llega el hechizo de Morfeo

 

      *

 

Dicen que los poetas...

 

Dicen

que los poetas son algo locos

como un fango inútil

pueden venir desde el fondo del desvelo

recrearse

Se les pide un poema    nada sirve

solo el ebrio silencio de la belleza

Viene el mundo a exterminarlos

en los ojos atónitos del tiempo

 

El poeta se siente desvalido    calla

ríe   goza

 

Las palabras como luces descarriadas

tendrán que descansar

 

      *

 

La cólera que canta.

 

Centellas chocan

surgen los dominios

la piedra se levanta

se hace lengua

luego trizas

atisba la imagen su herradura

se llama a la suerte

la cólera destapa

surge de tinta el hijo aborrecido

el juego incólume de la nulidad

vienen los vicios del lenguaje

la hora inconclusa de la llamarada

flamígera pus del alma

todo se escribe desde el ideario

retahíla de nubes en trastorno de agua

 

Que se corte la lengua todo el mundo

mientras el poeta (ese hijo de roca anónima)

canta

 

 

       *

 

 

A la espera.

 

Me siento como los relojes de Dalí

colgado de las horas en el árbol de la espera

tirándole los dados al silencio

con el vestido único del que anda

sin saber por qué

Me siento libre

tendido sobre el pasto de mi tumba

a la espera del minuto en que se quiebre mi balanza

dándole sentido a las letras que en mi nombre

al hombre encarnan

 

Qué sensación reluciendo novedades

 

La vida se presenta

entre mareas de destinos

completo lunario

ausente en el mapa

 

Me siento como los relojes de Dalí

derritiéndome a la entrega

en el descanso de mis brazos

 

Qué sensación de espera

qué tranquilidad de gato

 

      *

 

Brindis de ignorancia.

 

Dedicado a los verdaderos poetas.

 

Bendigo la suerte del poeta

brindo por lo desigual de su agonía

por esa loza arrolladora e impertinente

de la cumbre verbal.

A su silencio

a las voces que segrega su tinta

les revierte la idealización

Bendigo a los poetas locos

olvidados

esos mártires de la indolencia

Bendito aquel  poeta desahuciado

con herrumbre en la mirada

Brindo por aquel que sueña a la postre de lo eterno

Suave es la calamidad del ebrio poeta

indómito y  noble

que se ha perdido en el vago desconocimiento

Bendigo a la soledad poética (soledad de soledades)

y a todos los poetas ciegos   olvidados

les otorgo mi salud

 

          *

 

 

Laberinto de signos.

 

Quiero decir que no hay forma perfecta

ni espigas exactas o plantas de hielo

quiero intentar la frase aun no trillada

la rima sincera del espacio banal

el ojo de Eros

la enumeración del caos

 

Debo mencionar al arbitrio

a la estepa alimentado cuarteaduras

al ritmo de la almohada en el modelo estival

 

Es la soledad de un dios

el camino pleno a los encuentros

 

En este laberinto de signos

el desierto da para comer ceguera

los sueños de verano explican

el abandono de quien busca

la manera de domar su letra

 

    *

 

 

Resurrección pro mortis.

 

Agua para beber

la sed cuarteada de los sexos secos

la partitura de una flor al sol

con su resequedad de manos profetas

 

Aire para respirar

humo de días contaminando

la vida asfixiante grillete

es una alergia sombría

de bocanada en celo

alvéolos que gozos

en la herida mueren

 

Carne para comer

pan de hombre gratificado

sulfuro de llagas para tocar

un zumbido hambriento del silencio

(en el modo de nacer

esta la solución para el día

el alma de campana

y su viento)

 

Así   gratificados

podemos hundir lo que perece

soñando el renacer de dios

la sobriedad del mundo

 

Así    recreados

podemos sonar las doce campanadas de la vida

beber el cáliz

mutar en vilo

así nos encontrara

la realidad del suelo

 

 

     *

 

Voz de la amargura.

 

Tener tras los brazos

cansado el cansancio de la andanza

inmerso en la queja más sonora

                                    (gratitud del

desperdicio)

es llorar lagrimas desperdigadas

Si se ha tenido el viaje entre los pasos

en una cronografía vital

si se habla del gasto de la ida

y al final la conclusión es resultado inconveniente

no te sumas en los fosos de la queja

no despiertes las raíces mas amargas

que la hiedra del camino no te trepe

porque fuiste cada espacio entre pisadas

Entonces

cuando el producto insoportable este en el cuerpo

y el arrepentimiento vierta su remedio inexpugnable

no hagas del despilfarro tu bandera de venganza

que el entendimiento sirva ante el claudicante cronos

para que suba toda compasión humana

 

Tu eres la ceguera de tus ojos

tu hierves el fusil para tu marca

que nada se desquicie entre tus llagas

brazos supurantes

a la caza de los ayes del mañanaVoz de la amargura.

 

Tener tras los brazos

cansado el cansancio de la andanza

inmerso en la queja más sonora

                                    (gratitud del

desperdicio)

es llorar lagrimas desperdigadas

Si se ha tenido el viaje entre los pasos

en una cronografía vital

si se habla del gasto de la ida

y al final la conclusión es resultado inconveniente

no te sumas en los fosos de la queja

no despiertes las raíces mas amargas

que la hiedra del camino no te trepe

porque fuiste cada espacio entre pisadas

Entonces

cuando el producto insoportable este en el cuerpo

y el arrepentimiento vierta su remedio inexpugnable

no hagas del despilfarro tu bandera de venganza

que el entendimiento sirva ante el claudicante cronos

para que suba toda compasión humana

 

Tu eres la ceguera de tus ojos

tu hierves el fusil para tu marca

que nada se desquicie entre tus llagas

brazos supurantes

a la caza de los ayes del mañana

 

     *

 

De banal Sabiduría.

 

Estamos

acallando la sobriedad del mundo

destinados

a desembarazarlo de su pereza abyecta

sin mas motivación

que una pulcritud insana

(hemos de pagar tal consecuencia

con el placer de lo obtenido)

no hay mas estimulo

que no sea caminar su archipiélago

adentrarnos en su sopor

desgarrándolo como una arpía

 

Pero bueno

ahí esta el mundo

con sus universos palideciendo a la deriva

no hay mas solución para atraparlo

para limpiarlo y hacerlo mejor

que olvidarnos un poco de él

y egoístamente

adentrarnos en el abismo interior

 

     *

 

 

Canibalismo.

 

Se me olvida

que estamos hechos de piel     sangre visceral

 y carne siempre presente entre nosotros

Sin importar si te llamo sol

aire en semilla

montaña del cúmulo perpetuo

u olvido de la pesadumbre

sé que la muerte tomará arraigo

Por esa urgencia

y por ti

voy a devorarte

 

     *

 

Dos vistas en la acera.

 

Un día en cualquier calle

un hombre y una mujer se miran y describen

el horror de saberse humanos

enganchan sus ojos a sus pieles

alimentando la pronta espera

de un universo recreado

ellos     ciegos de manos

urden las artimañas con las cuales vencerán las horas

su gran balanza     el ahogo de días

ya existe un paso que los llevara al otro lado de la

acera

se ven con la mirada falsa de un ciego

se miden como al espanto

dispuestos a soltar el puente que los salte y cargue

en la unión

su pesar vital

 

      *

 

 

POSTDATA DE UNA HUIDA HACIA EL DEMONIO.

 

 

   …y llegue a odiarte, empecé a hacerlo cuando me

confinaste al olvido, cuando el silencio se volvió una

partitura danzante en este desquicio universal. No

cabe duda que las presencias son la manifestación de

un caos destronado.

 Vino el mutismo, después ya no supe si tan solo era

un remitente de algo anunciado, si la fortuna maldita

de saberme extraído de tus recuerdos me carcomía en un

afán destructivo y suicida, a la espera de tu llamada

o de el mínimo rastro que no marcase la lejanía.

  Quisiera nombrarte amor, fosa profunda de nuestros

muertos, pero la resurrección esta en los peces que

nadan en  los ojos con la febril sentencia de saberse

ahogados. Sé que  no entenderás esto, pero no importa

¿de qué sirve hablar de la transigencia del tiempo, de

su lentitud, de este hastío en hogar de caracoles

cambiantes de coraza?

 

  Somos los hijos de nuestras horas muertas, aquellas

que se daban y cedían ante el cansancio de la mirada,

ante la lectura de un azar de labios en la ruleta rusa

de los sexos; podría ser que este congestionamiento de

brazos no hiciera otra cosa que escribirnos en el

tácito recuerdo, en la vaguedad de la memoria por

evocar.

 

  Ahora que nuestros dioses se han sacrificado, no

tengo otra cosa mas que otorgarte un silencio, el

mismo que me das y  sin duda alguna es la beatitud de

la mascara.

  Que un demonio te ampare.

 

  Yo por mi parte me retiro hacia la nulidad de los

pasos ignorantes, borrándome en la tarde.

 

      *

 

 

Cinco esquirlas de ira.

 

 

Se tratara de ti

y el llanto decaerá bajo el silencio

 

Serás hija de historias execrables

en el abrazo infalible de Thanatos

 

Ya no hablaran raíces soberanas

en el soberbio rigor de lengua- hierba

 

Serás gusanos festejando tus entrañas

cuando te caiga el cielo encima y sea de tierra

 

Te morirás cien veces muerta

polvo de burla vapuleada por mi letra

 

 

     *

 

Cuerpo de mujer…

 

Cuerpo de mujer    boca del llanto

los hombres te realizan en sus manos

cual error correcto de la carne

habitando quiméricas llamadas

bien podrás ahogarte en los absurdos

de la música existente tras la sombra

 

Cuerpo de mujer    níveo destierro

resumen de la vista denostada

estas inscrita en el frió de la imagen

en una realidad que nos congela

Eres el zumbido de la bala

en el desatar de la tormenta

 

Cuerpo de mujer    ahora me callo

Ya no perpetraran las llamaradas

la explicación que se anula entre tu orquesta

 

Suma explosiva de lo eterno

voy a formar un suelo con silencio

para que azotes mi extravió y me calles

 

      *

 

Petición a la musa.

 

Déjame resistir el ámbar del vestigio

permíteme sortear los chillidos hechos sueño

déjame partir hacia tu calma oleada

espuma del horario disidente

déjame la estrella que fragua lo concreto

permítele a tu carne desollarse hacia mi abrigo

 

Luciérnaga    sangrante faz de espiga

no deprimas arrebatos ni claudiques el permiso

déjame al extravió su cansancio