ENTREVISTA. El narrador tiene una visión diferente de Bolivia. Observa al país con la objetividad de la distancia, y lo retrata a través de las noticias que recibe de Internet. El doctor en Literatura cuenta entretelones de su próxima novela.
Paz Soldán escribe una novela inspirado en la guerra del gas
Por: Erick Ortega
Los Tiempos, Cochabamba, Bolivia, 10/Jul/04
Santa Cruz / El Deber.
- El 13 de octubre de 2003, Edmundo Paz Soldán estaba sentado frente al monitor viendo arder la ciudad de La Paz. Mientras recibía el caudal de información, empezó a hilar una idea. Cuando Goni dejó el país a bordo de un helicóptero el autor de El Delirio de Turing, ya tenía madura la historia para una novela.A sus 37 años, el narrador vive en Estados Unidos aferrado a Bolivia vía Internet. Sus libros Alrededor de la torre y El Delirio de Turing demuestran su preocupación por la crisis en el país.
Aunque vive lejos siempre vuelve a su hogar en vacaciones. Llegó la semana pasada a Cochabamba.
El Deber.- ¿Continúa dictando clases en la universidad de Cornell?
Edmundo Paz Soldán.- Sí, aunque pronto iré por un año a España, a Sevilla. Voy como director de un programa de estudios de la Universidad de Cornell. Aprovecharé mi estadía para dar un curso de narrativa contemporánea sobre literatura latinoamericana y española.
ED.- Su libro, El Delirio de Turing fue una de sus obras más vendidas de los premios Alfaguara ¿En qué mercados está presente?
EPS.- El libro fue editado en agosto del año pasado en Bolivia. En enero se hizo una edición española y dentro de un mes saldrá otra versión argentina que se distribuirá en ese país, Chile, Colombia, México, Perú y otros. Será traducido al inglés y al ruso por la editorial norteamericana Houghton Mifflin.
ED.- ¿En qué proyecto trabaja en la actualidad?
EDS.- Escribo una nueva novela. Comenzó de manera curiosa, quería explorar la relación entre los intelectuales y el poder. Mi idea original era hacer una novela en la que el personaje principal sea el escritor de los discursos del presidente. Luego se volvió una cosa más concreta, la novela se relacionó con la guerra del gas y los acontecimientos de la crisis del gobierno de Sánchez de Lozada. Obviamente mis personajes son de ficción. Siempre tengo claro que trabajo con novela y no con historia.
ED.- ¿Va a ir a La Paz para "inspirarse" o recreará los hechos de octubre?
EPS.- Por ahora no tengo planes de viaje, aunque tengo ganas de ir a La Paz. Estuve en el Palacio Quemado varias veces, pero nunca imaginé que iba a ambientar una obra allá. Antes he tratado de trabajar la crisis boliviana a partir de la gente de la clase media que está involucrada en las decisiones y ahora estoy trabajando la crisis desde las entrañas del poder.
Pensando en Bolivia desde EEUU
ED.- ¿Cuál es el grado de dificultad para escribir sobre Bolivia desde Estados Unidos?
EPS.- Para mí es mucho más difícil escribir estando presente. Más aún si uno ha formado parte de los acontecimientos, si los ha vivido desde adentro. Claro que me impacta la crisis del país, como a cualquier boliviano, pero a la vez ese impacto está en la distancia. El desafío principal es procesar tanta información caótica que llega. Es muy difícil convertir todo esto en un material novelable, coherente y que merezca una propia realidad autónoma, que tenga que ver con la literatura y no con la realidad.
ED.- Con El Delirio de Turing, ¿cree que la gente pudo entender lo que ocurrió durante la guerra del agua?
EPS.- Me pasó algo muy interesante. Presenté la novela en noviembre del año pasado en la Feria del Libro de Miami, los periodistas que estaban allá leyeron la historia y la conectaron con la guerra del gas. Pensaron que era una novela de predicción social y les dije que era diferente, aunque había similitudes.
LITERATURA AL DÍA
ED.- ¿Está enterado de los últimos trabajos literarios en el país?
EPS.- Trato de estar al día de lo que se publica en Bolivia. Curiosamente ahora leo más manuscritos que novelas editadas. En este tiempo estoy con un texto de Rodrigo Antezana que insiste con la ciencia ficción. De aquí a un tiempo vamos a poder hablar de un escritor que cultiva seriamente este género. También estuve leyendo unos cuentos muy buenos de Rodrigo Hasbún.