Paz Soldán es junto al mexicano Jorge Volpi, el argentino Rodrigo Fresán, el peruano Jorge Eduardo Benavides y el chileno Alberto Fuguet, uno de los más notables representantes de la nueva narrativa hispanoamericana.

Sevilla, Dan Brown y Edmundo Paz Soldán

Fernando Iwasaki *

Los Tiempos, Cochabamba, Bolivia, 05/Dic/04


Sevilla siempre ha sido una ciudad que ha tenido una relación privilegiada con la literatura, y no sólo por la cantidad de escritores que han nacido aquí, cuanto por la calidad de los escritores que han elegido vivir en Sevilla o que han convertido a Sevilla en territorio literario de sus novelas, poemas o memorias. Así, de vez en cuando algún estudioso exhuma un pasaje o episodio sevillano de la vida de un escritor: el invierno que Borges vivió en el hotel Cécil entre 1919 y 1920, la escabrosa escena que Bataille incluyó en «Historia del ojo», la Feria de Abril de Bryce Echenique, el desencanto sevillano de Thomas Mann, la trianera casa de putas donde vivió Orson Welles cuando tenía 17 años, el barroco estupor de Guy Debord o la sentencia de Santa Teresa, que dijo que aquí en Sevilla el demonio tenía más mano para pecar. Sin embargo, algunos escritores han pasado inadvertidos por Sevilla, como ocurrió con Dan Brown -autor de la famosísima novela «El código Da Vinci»- quien estudió en la Universidad de Sevilla durante 1995. «¿Cómo podía saber que era un escritor súper templario que se iba a volver tan súper millonario?», me confesaba desconsolada una chica que le dio calabazas a Brown hace nueve años. «O sea, yo pensaba que Dan era súper, pero súper numerario, pues», se lamentaba la chica con su ejemplar sin dedicar de «El código Da Vinci».

Y para que no vuelvan a suceder estas cosas, me gustaría revelar que el gran escritor boliviano Edmundo Paz Soldán ha venido a quedarse en Sevilla durante un año. Edmundo Paz Soldán es junto al mexicano Jorge Volpi, el argentino Rodrigo Fresán, el peruano Jorge Eduardo Benavides y el chileno Alberto Fuguet, uno de los más notables representantes de la nueva narrativa hispanoamericana. Finalista en 1991 del «Letras de Oro» -el premio literario en español más importante de los Estados Unidos- y ganador absoluto en 1997 del prestigioso premio de relatos «Juan Rulfo» de Radio Francia, Edmundo Paz Soldán es autor de una obra impresionante que comprende las novelas «Días de papel» (1992), «Alrededor de la torre» (1997), «Río Fugitivo» (1998), «Sueños digitales» (2000), «La materia del deseo» (2001) y «El delirio de Turing», además de los libros de relatos «Las máscaras de la nada» (1990), «Desapariciones» (1994) y «Amores imperfectos» (1998). En todas las novelas de Paz Soldán sus héroes se proponen reconstruir el pasado reinventando la realidad del presente, como una digresión del aforismo valleinclanesco que aseguraba que las cosas no son como fueron sino como las recordamos.

Así, las criaturas de Paz Soldán reescriben la historia, manipulan imágenes empleando recursos digitales, buscan entre las líneas de una novela el rastro de sus padres o inventan un cosmos virtual que suplanta el caos real. Como Nabokov, Paz Soldán es profesor de Literatura en la Universidad de Cornell y colaborador de diferentes diarios y revistas de Bolivia, Chile, México y Estados Unidos. Su obra ha sido traducida a más de cinco lenguas modernas, y si nadie lo remedia Sevilla no disfrutará de su talento como profesor y columnista. El Taller Literario de La Casa del Libro ya lo ha incorporado a su plantilla de colaboradores y los seguidores del Aula de Cultura de ABC han podido saborear el acento boliviano de su sabiduría, pero sería un desperdicio que la universidad, los medios de comunicación y las instituciones culturales sevillanas no aprovecharan la estancia de Edmundo Paz Soldán en nuestra ciudad. ¿Y si después pega un pelotazo como «El código Da Vinci»?

- Ay, oye ¿Y tu amigo Edmundo también está súper?

- Sí, pero súper enamorado de su mujer.

* Este artículo fue publicado en la edición de Sevilla de ABC.

Encontrado en: http://www.lostiempos.com/lecturas/05-12-04/05_12_04_lec7.htm