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Guillermo López Borges |
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| Guillermo López Borges, Santa Clara, Cuba, 1952. Poeta y narrador residente en Florida, Estados Unidos. Trabaja como editor y columnista de diversas publicaciones periódicas norteamericanas. Tiene en su haber, entre otros, tres libros de poemas publicados: Escribiremos con agua para perdurar (México, 2000), Éxodo (México, 2000) y Heredad (Tenerife, 2000). Reproducimos a continuación, algunos de sus poemas. | |
El humo del Cigarro
Entre la taza, te digo
entre el café y el humo del cigarro
se acerca a veces un lugar eterno
suspendido entre ambos
breve.
Helado en su paz umbría
es
entonces
que escucho
el murmullo de la vida.
De la vida al pasar
escucho
te repito
cada rumor, cada tañido
te abrazas a mí
quejándote en un susurro
de una tristeza
que no sabes explicar
que no puedes entender.
Es la hebra simple
que une tu café a mi humo
mis manos a tu memoria
hasta que todo pase
y podamos orar de nuevo
sin miedo ya
sin tanto frío
CantarEl poeta es un gran necio
que no sabe justificar su estigma.
Es un narcómano sin vicios
un vicio y un hambre.
Un espanto eterno y asustado
escapando siempre
siempre luchando
SueñoCualquier descanso
busca el verbo
y en ti se reclina.
Permanece la palabra
nunca más olvidada
nunca ya triste.
Movimiento de la voz
a traves de tu figura.
Estancia breve del sueño mío.
único Don
<<...pido para los que en vida callan
pérdida del habla temporal.>>
Mike Porcel.
Cuando el fuego me convoca
es el silencio su estrépito
lo nunca dicho, sabio.
Y mi voz
si llega
Voz del estúpido sería.
Porque el fuego me convoca
y es don la palabra
verdadero y único don del hombre.
Yo callaré.
Vilo
<<...now her clear breath is still.>>
Kenneth Patchen.
Un tibio susurro
sobresalta al que te persigue
la caricia del silencio.
Tiembla el vigía
de las sagradas ausencias.
Fiel guardián de lo perdido.
QuisieraQuisiera seguir siendo el mismo
pero cambiar de mirada.
Impostar de pronto
la voz
pero me falta el coraje.
Invocar
sin miedo el reir
pero sería timado.
Quisiera contar despacio
lo que nunca nadie evoca
quisiera saber por dónde
tu pelo se me ha quedado.
Llamar y llamar cual tonto
a quien nadie ya tolera
y no quiero
aunque quisiera
tener nombre propio.
Es que hay una canciónQue es el silencio mismo
y el deambular de la voz
que recorre mi habitación.
Se detiene.
Cuando se oye esa música
silenciosa y tuya.
Mía y triste.
PartirDe tan lejos nadie llega
allá queda la sonrisa
la ilusión
el deseo de partir.
Nadie llega de lo distante
porque de la distancia
nunca se sale.
De la ciudad sí
de la casa
del puerto.
Pero siempre queda el mar
y en el mar he quedado
y nunca regresaré
porque nunca he llegado.
Sarah
Saldrá sin saber
señora
Sin sabor, sagrada
Saldrá sin sentirSanta seda, suave
Suya siempre, sola -se sabe
Señorial, súbita
sobre su sino
Su sonrisa sanando su soledadSin ser sacado, señora
Saldrá su sufrir
Patricia
En el cobertizo donde se guardan las crónicas
Oye bien, Patricia que soplas por las tardes
una bolsa de ennegrecidas monedas te comprará
mi sospechoso reloj de arena para
en la suma de tus horas
poder perderte de nuevo
Porque tu diario, tiene un símbolo, un renglón
donde nos unirán siempre todos los ritosPatricia
Alguien despeñándose en tu mirada
Cordón que lleva los ojos al infinito
Castillo donde moran caballeros
que guardan mucho más que la inocencia
de la joven princesaCon los perros siempre corro
hacia la linterna en el bosque cada noche
Un poco de tu viento sigue merodeando
en mi flaco palacio, en BuckinghamPatricia de piernas sólidas, fuertes
Si de igual a igual se trata
Cada uno descansa en la cama que tiene
No digas
Los vagabundos aconsejan, dices
salir temprano
muy de mañana, si es posible
Sin rumbo fijo
Pero siempre a la derivaEs la senda de tu atelana
Eres, porque lo has demostrado
mas saludable que toda esta porqueríaTe quedas
tan artística como siempre
flotando en la imaginación de todosEntonces,
cuando ya escuchamos,
hablas:"Los libros fueron escritos por
y para los hechiceros
para que nunca olvidemos
la fórmula del amor:Pelo de mujer
y un trago del vino
más sucio de la última vendimiaY nosotros, que te adoramos
¿Qué podemos decir?
Poema para campear
A veces parece que la abuela llama al tío
desde la casona de tablas y palma seca
Y siento que trae ya la cal para purificarnosSu figura se distingue, machete en mano
muy por encima de todo
Tan diminutaAbuela
trae ese machete
que con tres golpes limpios
corta la mala hierba, los grandes
fantasmas, las ramas bajas, el miedo de todosTráelo, que este atado es cada día mayor
Pero cerciórate de su buen filo
pásale los dedos con delicadeza
porque nunca lo he podido hacer sin herirmeLlévame luego al pozo
que solo no me dejas ir
Vamos a tirar lo mucho contra su fondo
Tápalo muy bien con el tablón grande
para que la niña no se nos caiga
y ese hueco me deje sin hermanaAbuela, al fin lo sé
no hay ningún negro en la noche del jardín
nadie sostiene a los cocuyos
nadie quiere robarnos
a la niña y a míEn Los Angeles -tu no sabes
que lugar es ese
ni falta que te hace-
hay también muchas luces
erguidas por ladrones
que no son cocuyos
ni roban solo niños
ni son solo negros
Son de sitios
que jamás existirán para tiCuando descuarticemos la carga
y terminemos la tarea, al regreso del pozo
llévame con Tere al río -cañada dices tú
Pero yo, que lo recuerdo bien, sé que es río
Luego déjanos coger ciruelas y comer guayabas
Cuéntanos de los españoles y de su gran cuartelHáblanos del incendio
que sólo tú pudiste sofocar
de tus pocos viajes a la capital
de lo tanto que nos quieres
que hoy, te daremos un beso
al dormir, para tenerte mejory no podrán decir que no sucedió
No serán los buenos actos
lo que vendrán a juzgar
Tampoco los erroresEn la mesa dispuesta a cada hora
alguno se sentará sobre el mantel
a colocar tu vida, a disponerla con esmero
entre las muy bien dobladas servilletasPodrás demostrar una vez más
tu condición de ser una sola
siempre poderosa, bastanteMás que suficiente
Juegos
Si se trata de disfraces
tomaremos el té muy en punto
el oporto después de la cena
nos inclinaremos ceremoniosos
delante de las damas
y a cada cual elogiaremos
según su ensalada, su lealtad,
las carnes y el lujo de su platoSi de bromear se trata
si diversión es lo que pidenvolveremos los libros
lloraremos sin escándalo
mutilaremos al maestro
y golpearemos los recuerdos
hasta hacerlos reventarPero
si la cosa es seria
muy formalEn el rincón neutro del portal
nos abrazaremos indecentemente
hasta que el polvo, el hollín nos cubra
y nadie ya en esta vida nos pretenda descifrar
Variaciones
En cerámica
es donde realmente
se han escondido las cosas
En la vajilla
que dibuja la vida mítica
de la Francia de los luises
La dama, su abanico
el caballero junto a ella.Y es que en los platos
está la vida hermosaJugaré sus juegos
mi vino será sobrio
mi latido calculado
mi voz en tono medio
mi respuesta inquisitiva
mi confusión fingida
mi tanto ni mucho
mi certeza en el fraude
mi vórtice en la mirada
mi destino el de un presoNunca más estará en la mesa
la viva imagen bajo el árbol
Ni en la comida
el júbilo de la cena
Porque hasta aquí llegan
y se pierden la grandes cosasY es que, por sobre mis platos
rodó para siempre la vida hermosa
Donde se habla
"porque la migración de gaviotas
esconde un hurto lento de tristezas"
El día fustiga
Comienza en ti
Detiene mi andar
Me busca
Truena su paso
Todo lo observasImagino tu soberanía
En medio de tanta luzVendrán
Lejanos
Los recuerdos
A disipar en mi memoria
El encanto del asedioTrampas que tendemos
Asustan cada fraseFurtivos al sueño
En el ensueño se ven
Juntarse nuestras manos
Hay un incontenible vuelo
Y migración en cada gestoY una pausa en el mirar
Recuerdo el soñar
En la noche del silencio
Tú, lívida, apareces
entonces yo despiertoIníciase de nuevo otra migración
Alicia
Nunca llega
Siempre ha estado al piano
Nada ejecuta, no ha tocado las teclas
Y ya no quiere ver a nadieSimula un agobio
Suspicaz, la mirada huye
por una vez y cae sobre su música
su traje ligeramente envejecido,
sus manos acostumbradas
a construir lo que otros
requieren, sin una queja
sin un lamentoSu instante la descubre
Se ve detenida en la vida y bella
Frondosa entre la fronda y tierna
Luminosa corriendo hacia el agua
por quién sabe qué trama inalcanzable
Qué momento para asentar la vidaSimula la mirada
El agobio se le escapa
Tiende su músicaEs un estruendo bendito
por sobre la angustia de todo
Sin reparar
Del baúl que ahora abre
podrá sacar casi todo a gusto;
Las joyas que dejó la abuela
La piedra que trajo del parque
El libro de cuentos que abre
al azar y lee en alta voz:"...no pretenda, caballero,
que me desvista aquí
¿Qué pensará usted de mí,
qué dirán los otros?
¿Qué dirá el espacio abierto,
qué dirá su memoria?
Él entonces, impasible, le sonríe..."Usted cierra el libro
y también ese cajón
y un destello le cierra
un instante los ojos
y una alegría le marca la cara
y un dolor abofetea su aireSe vuelve lentamente
Desciende los peldaños
en busca de su propia voz
para asegurarse que nada
pasa. Que el mundo sigue esperando
para que lo adorne de acuerdo a su ser
Sin reparar en modas, estilos o instantesEntonces, sólo entonces, se sorprende y sonríe
En noches de luna vertical
me imagino un torpe jinete
y su caballo. Un río de soldados
que se abre en mi camino. Una campana
vieja y un castillo. Un clavicordio regio.
Un óleo
tibio por mi espalda se desliza -y es un
caprichoUna cornetín de circo, de payaso. Mi
carreta triturándose
en el camino. Un agua plateada o de plata
-que nunca lo sé
Lago, simple espejo que se vierte en el
alboroto del día. Una escopeta
de cazador con mi nombre, sumergida en el
lugar de la presa;
escurridizaUn disparo
el golpe del trueno
la quebradura del manto
Y a ambos lados del miedo el asustado soy yo
Los que somos no estamos
I don't get 'very excite' very often,
but today was an exceptionLee Harwood
Qué tramposos
somos los del teatro
No nos gusta lo que pagamos
y terminamos por ver. Qué tremendos
escribiendo a cualquiera para no dormir tan solos
Qué sucios
sin pudor perdonando
a los engatusados por la palabra trucada
Qué magos que somos
todos los de este lado de la vida
que hacemos salir besos gritar al fango
y armar la podredumbre en el alma de cualquiera
Qué lógicos de carta cabal
como si nos pertenecieran las ruinas y los otros
Qué tamaño podemos alcanzar
frente al mundo
en la montaña
cuando nos asqueamos mirándolo todoHipócritas lúbricos los poetas
y los amigos y las amigas de los poetas
que quieren justificar con versos sus desnudeces y lujurias