MARTA SEPÚLVEDA GÓNGORA


 

Vivió su infancia y adolescencia en medio de la selva cercana a Barrancabermeja, Colombia. Allí, en un pequeño campamento petrolero, creció, estudió y desde que se acuerda de si misma, lleva un libro consigo a donde vaya.

 

Estudió Leyes en Bogotá y desde hace 7 años se levanta con la cabeza llena de frases que consigna en un cuaderno o transcribe en su computador, para luego dedicarse a contemplarlas, pulirlas y dejarlas a punto para lo que Dios quiera que suceda después con ellas.

 

Se puede decir que su carrera literaria ha comenzado con el pié derecho, hace 5 años fue elegida finalista del  “I Encuentro de Poesía Cuento y Ensayo” de la Asociación Cristiana de Jóvenes,  en Julio de éste año publicó su libro de poemas PRIMERAS PRISIONES y con éste material fue seleccionada para representar a Colombia en el “X Encuentro de Mujeres Poetas en el país de las nubes” en Oaxaca, México y dentro del cual obtuvo  la segunda mención de honor en una convocatoria a la que acudieron 375 escritores con sus trabajos. También está de finalista en un concurso de poesía del Centro de Estudios Poéticos de Madrid y trabaja actualmente en su próximo libro LAS MEJORES DIFUNTAS, ésta vez de relatos cuentos.

 

Y si quisiéramos saber que opina de la poesía, quizá la mejor respuesta estaría en uno de sus poemas:

 

SOY COMO UNA PLAZA DE PUEBLO

 

Donde en ocasiones

el sucio de las palomas se me posa

sin  poder impedirlo.

 

Otras veces vienen amigos

y me siembran flores

o me arrojan su basura.

 

Que sería de este pueblo mío sin plaza

y de esta plaza sin palomas,

sin flores, sin basura

que sería de mí, sin mí,

sin mis poemas.

 

 

Su segundo libro, MENOS MAL NO ESTOY, publicado a finales del 2003 y presentado en el Convenio Andrés Bello el 22 de Julio a las 7 de la noche, contiene poemas premiados en concursos internacionales en España y Argentina.

 

Su trabajo ha sido incluido en antologías  y publicaciones colectivas como:

 

 

 

 

 

Selección de poemas


 

 

 

EN OCASIONES ES MEJOR NO SALIR

 

el sillón se siente más mullido

la luz en la ventana

tiene un toque mas sagrado

con sus mil partículas  de polvo en movimiento

la tarde se hace pesada

perezosa

quizá como un gato enroscado en la ventana

 

a veces es mejor quedarse

a ver el mundo desde adentro

regocijarse en inventar

encuentros imposibles

 

invitar a la araña escondida

detrás de la cornisa

a tejer su tela en la puerta

para no dejar entrar a nadie

 

 

 

A VECES ME IMPORTA UN POCO EL MUNDO

 

sobre todo cuando hace sol

y un enorme colchón azul

remendado de nubes

se dibuja a si  mismo y juega

y cambia y no entiendo

 

a veces me importa

solo a veces

 

sobre todo cuando creo descifrar sus señales

y me parece que un pájaro habla

y  revela alguna

de sus verdades rotundas

o cuando una calle llama

me invita a recorrerla

y me dejo llevar

y encuentro objetos extraños

y ellos  me cuentan su historia

 

pero hay días en que

no me importa para nada

y soy un ciego que vino

en visita protocolaria de enfermo o de muerto

y mi bastón es un dedo largo que utilizo

para mantener el mundo a raya

 

 

 

ANTES DE QUE LLEGUE MI HORA

 

y el silencio final

caiga sobre mi

quiero decir algunas palabras

nuevas / nunca usadas

recién paridas al aire

desde lo mas oscuro de mi garganta

 

quiero decir / sustrato

adversidad / milonga / ulular / vestigio

antes de que mi boca se convierta

en suite con vista para los gusanos

debo decir / cureña / facción / cerbatana

 

no puedo irme sin dejar salir  quizá

lo mejor de mi lenguaje:

 

permitirme ser:  maniaco depresiva

                          intemperante

                          inconsecuente

                          impertérrita

                          convicta

 

y seguir así hasta agotar la última

hasta que vierta sangre

hasta que las palabras mueran en mi boca

hasta que sus semillas germinen

sobre el filo romo de mi lengua

 

 

 

DONDE ANDAS PADRE

 

hace tiempo no te dejas ver

no contestas mis mensajes

 

nadie habla por ti en esta patria mía

nadie da razón del paradero de la verdad

el amor es un cadáver seco

abandonado en la puerta de mi casa

la tierra prometida

ya no figura en ningún mapa

 

te he llamado mil veces

desde el pavor de mis noches

de rodillas

                       a gritos

 

si estás enfermo o muriendo

en algún recodo olvidado del paraíso

 

quiero que sepas

que no he podido matarte en mi alma

y te espero con rabia

como una hija bastarda

a la que solo le queda en el mundo

el nudo ciego de tu nombre

atado a la garganta