Clarín. Suplemento cultura y Nación. Domingo 26 de noviembre de 2000 

PERFIL
Humor amargo y ascetismo


Juan Carlos Onetti nació en Montevideo en 1909 y murió en 1994 en Madrid. Vivía allí desde 1975, aunque en los últimos diez años apenas salía de su cama, donde pasaba los días bebiendo whisky, fumando, leyendo novelas policiales, escribiendo siempre. Claro que no toda su vida fue así: desde que dejó la escuela secundaria practicó diversos oficios (pintor, changarín, vendedor de entradas, publicista) en Montevideo y Buenos Aires. Amante de Hammet, Chandler, Proust y Valle Inclán, en 1939 entró a trabajar en el diario uruguayo Marcha y en diciembre de ese año publicó El pozo, considerada por Mario Vargas Llosa como la "primera novela moderna de Hispanoamérica". Allí aparecían ya casi todas sus obsesiones: la imposibilidad de la comunicación, el sinsentido de la vida, el desamor, la escurridiza pureza de la juventud.

Entre 1940 y 1946 fue director de la agencia de noticias Reuter a ambos lados del Río de la Plata. Luego dirigió la revista "Vea y Lea". En 1943 publicó Para esta noche y en 1950, La vida breve, con la que inició su famosa saga de Santa María. Le siguieron, entre otras, las novelas Los adioses, El astillero, Juntacadáveres, Dejemos hablar al viento y varios volúmenes de cuentos. Sus últimos libros fueron Cuando entonces (1987) y Cuando ya no importe (1993).

Su humor amargo y su escritura ascética y genial -muy distinta de la edulcorada autocomplacencia de ciertos autores del boom de los 60- lo ubicaron entre los grandes maestros hispanoamericanos. En 1974 fue detenido en Montevideo por premiar en un concurso a un cuento que dejaba mal parado a un policía. En 1975 se fue a Madrid. En 1980 fue candidato al Premio Nobel y ese mismo año ganó el premio Cervantes.

Encontrado en: http://www.clarin.com/suplementos/cultura/2000-11-26/e-00503d.htm