LITERATURA / Sonia Chocrón reinaugura la colección venezolana de Alfaguara

Las historias de amor renacen en ocho relatos

La autora expande su radio al explorar otras vías más allá de la poesía y los guiones

Ana María Hernández G.

El Universal, Caracas, 20-12-2004


(Foto Cheo Pacheco)

La poesía de Sonia Chocrón trasciende la versificación, se adueña de otros espacios literarios como los guiones cinematográficos, la dramaturgia y la narrativa. De esto último, la editorial Alfaguara decidió reinaugurar la colección de autores venezolanos con su libro de relatos Falsas apariencias. "En 2002 llevé el manuscrito a Alfaguara. Al mes me llamaron, pasó por dos lecturas, pero no lo publicaron por las condiciones del país, hasta que llegamos a diciembre de 2004".

Hasta hace cuatro años se había dedicado exclusivamente a la poesía y a los guiones de cine. "Cuando salí embarazada no quise escribir más poesía, porque me devasta mucho y no quería tener esos sentimientos".

Por ejemplo, en Púrpura (Monte Avila, 1992), escribió: "Al filo de la montaña/ volando en libre caída/ mi tristeza se desgrana/ flota mi melancolía/ De colores adornadas/ las dos en paracaídas/ bullen juntas abrazadas/ tristeza y melancolía".

Igualmente, en sus cuentos hay mucha lírica. "Porque me gusta trabajar con el lenguaje, el sonido de las oraciones, las palabras combinadas. No me puedo desprender de eso que tiene ritmo".

Y luego de este primer volumen, cuyo hilo conductor son las historias de amor, le tomó el gusto por la escritura de relatos. Está en proceso el segundo libro, "que también tienen unidad temática: la crisis del país y las mujeres. Sí, estoy pensando en lo que hemos vivido, los últimos tiempos, explotar ese lado oscuro que todos tenemos. Por cierto, no me había dado cuenta, pero en Falsas apariencias son historias de amor terribles".

Incluso, a pesar de que estaba embarazada, y quería huirle a lo devastador de la poesía. "Me imagino que es ese lado oscuro mío. Lo saqué todo, fue un acto de purificación pero no con las emociones. Eso no me afectó, me divertí mucho escribiendo esos cuentos".

Respecto a la novela, desde hace tres años tiene una que la lleva por la mitad, pero que no logra pasar del capítulo cuatro. "No puedo pasar de ese número. Tengo la anécdota, la estoy escribiendo por entregas, como un folletín. Una amiga es mi lectora y todos los viernes le doy un pedazo, ella me ayuda a manejarme con la longitud y el tiempo".

En cuanto a la escritura para niños, solamente lo ha hecho con dos guiones, uno para la Fundación del Niño, Los del galpón y otro en coproducción española La estrella sur. Su hija de cuatro años le ha inspirado un anecdotario que guarda para sí: a falta de cámara de video registra las hazañas de la pequeña con el poder de la palabra.

Encontrado en: http://www.eluniversal.com/2004/12/20/til_art_20250A.shtml