Sonia Chocrón

 

Selección de poemas

 

De  Toledana. Finalista del Premio Fundarte de Poesía, Caracas 1.991. Publicado por Monteávila Editores. Caracas, 1.992

 


 

 

(Hay una leyenda que relata

los amores de Raquel,

judía muy fermosa y toledana

con el Rey Alfonso VIII de Castilla.

Se dice que fue tan grande pasión,

que los vasallos del monarca

a Raquel  la dieron muerte

por razones de Estado.)

S. Ch

 

 

II

Esta es mi ciudad

hecha a la mesura de altos corazones

y no es Jerusalén todavía

En las riberas del Tajo hay jazmines florecidos

expulsos por el agua en su murmullo

para abrazar  conducir y ser arrullo

de todos los caminos en Toledo

Y las calles y puentes y cavernas

filigranas son de mazapán puro

por do andan reyes y sabios y vasallos

con espadas de ataujía y entendimiento oculto

Al norte el templo de Almaliquim

de tesoros igualados a la fe

Y al final destas grandes maravillas

sinagogas  mezquitas y capillas

el palacio de Galiana se alza al cielo

que desde allí

hasta las piedras de Toledo tienen alma

 

 

IV

Soy Raquel de las cumbres de Toledo

la amamantada con leche y miel

casa fértil ya bendicha por las madres

ancestrales de mi fe

He dos mirlos muy despiertos por mirada

que aferrada al oriente está esperando

de una espera que es laguna adormecida

el retorno a la tierra prometida

Si de amores requerida fuese

sepan que bajo mi cinto trema el hogar

que ofrezco

y sobre mi cabeza la creación toda cunde

Soy Raquel    la toledana

y cada mujer en mí es

Pues yo soy una       soy cinco soy diez

Soy Eva desterrada

y soy Rut la moabita

y soy la reina de Saba

y Ester y la noche y Heloísa

Al fin que soy quien esto escribe

tierra de siembra      vigorosa

y leve

 

  

VIII

Deseo con ansias deseo

como quien roza del agua sus vaivenes

rozar sus ojos cautivos    huidizos

fuentes de agua consagrada

Deseo con ansias deseo

como quien ciñe de la tierra sus primicias

ceñir su cuerpo espigado  en ciernes

árbol de la vida

Deseo con ansias deseo

como quien besa del cielo sus señales

besar sus manos calmas  relumbrantes

estrellas de cinco puntas

Deseo con ansias deseo

como quien adora del fuego su impaciencia

adorar su espíritu implacable  fervoroso

calor del éxtasis

 

 

XIII

Come   devora todo

   mi bien

que están prestos los manjares

el vino generoso tanto tiempo en la alacena

el cordero menudo que brilla y se revuelca

en los aceites con tomillos y alcaparras

de mi huerto

que el pan inflado con la punta de mis dedos

viene de hornearse

                                                humea y cruje

y la miel ya está lamiendo las manzanas

Degusta y prueba otra vez   mi bien

que somos justos

a tus ojos

y fieles a tu boca

 

 

XIV

A veces ya muy noche

creo ver al amor como a la muerte

Juntos entran en el lecho blanco

y en duelo agudo guerrean sus dominios

Se lamentan   palpitan

y exhalan el último suspiro

cuando llega la hora del éxtasis